lunes, 24 de abril de 2017

Primer registro confirmado de presencia y cría de trepador azul (Sitta europaea) en el Baixo Miño

Un reclamo profundo resuena en el bosque... Son notas graves y cortas, como silbidos repetidos rápida y nerviosamente. No se parece a nada que haya escuchado con anterioridad. Su frecuencia recuerda a esos cantos propios de exhuberantes y remotas selvas. La intensidad del sonido va en aumento a medida que el animal se acerca.

Entretanto, en el suelo del monte, Carlos Venade eminente fotógrafo y naturalista portugués y yo mismo aguardamos pacientemente la llegada del pequeño duende del pinar... Son las 9:15 h. de la mañana, y ambos llevamos casi una hora parapetados tras unos helechos que utilizamos a modo de escondite. Para mejorar el camuflaje, cubrimos incluso mi silla de ruedas con varias de estas plantas.

En completo silencio, con nuestras cámaras apuntando directamente al tronco en el que han decidido instalar el nido un viejo agujero de picapinos reducido con barro por sus nuevos inquilinos sabemos que el momento está próximo. Nos miramos, sonreímos y asentimos con la cabeza.

Trepador azul en la entrada de su nido. //Manu Sobrino Senra

Tomando las mismas precauciones que nosotros para no ser descubierto, uno de los miembros de la pareja aterriza sobre las rugosas paredes de su fortín de madera. Después el otro. Desde el interior, los hambrientos pollos estarían demandando la atención de sus padres. Tras varios minutos trepando  por el tronco y adoptando las posturas más inverosímiles incluso boca abajo deciden marcharse y continuar su incansable búsqueda de alimento.

Fue necesaria otra larga espera de hora y media para volver a verlos. Ahora las condiciones son perfectas para obtener buenas imágenes. Con absoluto respeto, tratando de perturbar lo mínimo posible, nos adentramos en la vida secreta de una especie de la que no existen registros en el Baixo Miño gallego-portugués. Ni mucho menos de reproducción.

Es la primera vez que se consigue documentar su presencia en esta comarca, concretamente en Salvaterra de Miño. Y mi amigo Carlos fue su descubridor. Sin su ayuda no habría podido localizar a la familia. Suyo es el mérito de tan importante hallazgo.


Paseriforme de la familia de los Sítidos, el trepador azul o gabeador azul (en gallego) presenta aspecto y patrones de conducta similares a los del agateador común, del que se distingue fácilmente por su mayor tamaño y llamativo plumaje, azul grisáceo en partes superiores y anaranjado en las inferiores. Habita preferentemente bosques maduros con elevadas precipitaciones. Se alimenta de insectos y arañas, dieta que complementa con frutos y semillas.

Tenía muchas ganas de conocer a esta ave. Y Carlos me la presentó de la mejor manera posible. Una nueva generación de trepadores está en camino. Los pollos, ya crecidos, no tardarán en abandonar la penumbra de su hogar. Esperamos y deseamos que esta historia acabe en final feliz. Os lo contaremos...

*Os invitamos a visitar la web del fotógrafo y naturalista portugués Carlos Venade pinchando aquí: http://www.carlosvenade.com/

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